|
El agua, el cambio climático, la producción alimentaria... Estimado lector / a:
"El genio es una fuerza que actúa en función del medio." José Ingenieros, El Hombre Mediocre. En un momento en que todo indica que la inercia de los avances científicos se ha convertido en una fuerza casi imparable, surge el desafío de la existencia. La tierra ya no es lo que nosotros creíamos que es. La frase de Ingenieros cobra ahora una nueva interpretación, en la medida en que poco se parece a la genialidad todo aquello que, disfrazado de avance, atente contra el futuro de nuestro planeta. El día 22 de Abril es el Día Mundial de la Tierra. Pero, ¿se trata de un festejo, una advertencia o, declaradamente, un posible fracaso? La respuesta está en nuestras manos. Es necesario resolver la ecuación que permita empujar las decisiones políticas hacia un marco de absoluta responsabilidad con el medio ambiente. Claro que ello exige una nueva visión, en la que lo público y lo privado poco difieren en cuanto a su responsabilidad con el ecosistema. La solución es en principio individual, ya que cada hombre, enfrentado a su honor, sabe si su conducta es responsable en términos de ecología. Desde la construcción de una ética individual se genera la transmisión al colectivo de la gente y, solo desde allí, podría exigirse un marco de conductas coherentes a los gobiernos y las empresas (algunas de las cuales mueven en conjunto presupuestos mayores a los de muchos países). Es auspicioso el incremento de las prácticas de Responsabilidad Social Empresaria, en la medida en que se entienda a tal como absolutamente atada a las buenas técnicas ambientales. Luego, el ciudadano debe tomar un rol activo en la vigilancia de las medidas de gobierno, ya que no somos espectadores sino sujetos y a la vez objetos de las consecuencias. Cada una de las alarmas tiene la entidad suficiente como para abrazarla como causa. El agua, el cambio climático, la producción alimentaria, la mejora de los combustibles, la construcción de motores menos contaminantes, la disposición de residuos tóxicos pueden ser tomados individualmente, pero de hecho guardan una absoluta relación. Producto del recambio tecnológico, consecuencia inevitable de los avances, este año en la Argentina se producirán 80.000 toneladas de residuos altamente contaminantes, provenientes de teléfonos celulares y computadoras que han caducado frente a nuevos modelos. Parece absurdo plantear detener el avance, pero no así obligar a las empresas tecnológicas a efectuar la previsión de su propia basura toda vez que impulsen un cambio en sus tecnologías. Seria esto al menos una exigencia mínima de responsabilidad ambiental. Al leer estas líneas estará Usted pensando en muchas alternativas que han quedado en el tintero. No alcanzaría un tratado solo para los enunciados. Pensemos a la genialidad como socia del planeta, una genialidad en que el intelecto, el alma y los valores sean los principales aliados de una tierra con futuro. Dr. Sergio H. Nunes Gran Maestre. Simbolo net nº 61 - Abril-2007
|